Cómo adaptar tu tienda Shopify a VeriFactu
Adaptar Shopify a VeriFactu tiene una diferencia de partida respecto a WooCommerce o PrestaShop que conviene entender desde el primer minuto: en Shopify no se instala nada en tu tienda. No hay un ZIP que subir, ni ficheros en tu servidor, ni código que mantener. Factulit se conecta como una app: autorizas la conexión una vez y, a partir de ahí, tu tienda avisa sola de cada pedido. Esta guía recorre el proceso completo, desde los requisitos previos hasta cómo se gestiona una devolución.
Recuerda el marco temporal: VeriFactu es obligatorio desde el 01/01/2027 para los contribuyentes del Impuesto sobre Sociedades y desde el 01/07/2027 para el resto de obligados, según la información oficial de la Agencia Tributaria. Si aún no tienes claro el marco general —qué es un registro de facturación, qué límites tiene la simplificada o qué cambia en tu día a día—, empieza por la guía de VeriFactu para tiendas online y vuelve aquí.
Qué necesitas antes de empezar
Tres cosas, y ninguna requiere tocar tu tienda.
Acceso de propietario o administrador a tu tienda Shopify. La conexión se autoriza desde tu cuenta de Shopify, así que necesitas permisos para aprobar una app. Nada más: ni FTP, ni acceso al tema, ni conocimientos técnicos.
Tus datos fiscales completos y correctos. Nombre o razón social, NIF y domicilio del emisor tal y como constan ante la Agencia Tributaria. Es la causa más frecuente de rechazos evitables en las primeras facturas, y la más fácil de prevenir.
El certificado electrónico o el apoderamiento correspondiente. Los registros se remiten a la Agencia Tributaria en nombre del obligado tributario, así que hace falta resolver esa parte antes de empezar a emitir. Es uno de los puntos que se revisan contigo en el alta, junto con la serie y la fecha desde la que empiezas a facturar.
Qué tienes que decidir antes de conectar nada
Las mismas tres decisiones que en cualquier plataforma, porque afectan a la numeración y la numeración no se reescribe.
La serie de facturación. Si ya facturas con otro programa —un TPV en tienda física, tu gestoría, un ERP—, tu tienda online necesita una serie propia y distinta. Si dos sistemas emiten la misma combinación de serie y número bajo el mismo NIF, la Agencia Tributaria lo rechaza como duplicado. Reparte las series de una vez, por ejemplo TPV para la tienda física y SHO para la tienda Shopify, y acuerda quién crea las series nuevas en el futuro.
Qué estado de pago genera factura. Shopify describe cada pedido con su estado de pago: pendiente, autorizado, pagado, parcialmente pagado, parcialmente reembolsado, reembolsado o anulado. Tú decides cuál de ellos dispara la factura —para la mayoría de tiendas, el pedido pagado— y qué papel juegan los demás. Esa clasificación se hace en el panel de Factulit, no en Shopify, y hasta que no la confirmas no se emite nada.
Factura completa o simplificada. El artículo 4.1 del Real Decreto 1619/2012 fija el límite general en 400 euros, pero el 4.2.a) lo sube a 3.000 para las ventas al por menor a consumidor final, que es donde encaja una tienda B2C. Lo que suele dejar fuera a la simplificada no es el importe: es que el comprador sea empresa, autónomo, persona jurídica no empresaria o Administración, o que la venta salga de España. Si vendes a otros países de la UE desde Shopify, ese es el caso que hay que mirar con tu asesoría.
Cómo se conecta la app, paso a paso
Aquí está la diferencia práctica con un plugin: no hay instalación, hay autorización. Son cuatro pasos y ninguno ocurre en tu servidor, porque no hay nada tuyo que desplegar.
- Da de alta tu conexión en Factulit. Al solicitar el alta creamos la conexión de tu tienda Shopify con su serie propia y revisamos contigo el certificado, el apoderamiento y la fecha desde la que empiezas a facturar.
- Autoriza la conexión desde el panel. Desde la ficha de tu conexión en el panel de Factulit se inicia la vinculación con tu tienda. Shopify te muestra su pantalla de autorización estándar —el mismo proceso OAuth que usa para cualquier app— con los permisos que se solicitan, y tú decides si la apruebas.
- Revisa los permisos: son de solo lectura. La app pide exactamente dos permisos, leer pedidos y leer clientes, y ninguno de escritura. No puede modificar tus pedidos, tus precios, tu catálogo ni tu tema. Es deliberado: para facturar basta con leer, y una app que pide lo mínimo es una app que puedes auditar de un vistazo.
- Clasifica los estados y activa la emisión. Al completar la autorización, los estados de pago de Shopify aparecen en tu panel sin clasificar. Dices cuál factura, cuál cancela y cuál abona, y activas la emisión con un acto explícito y separado de la conexión. Conectar la tienda no enciende la facturación: la enciendes tú, cuando la clasificación está a tu gusto.
A partir de ahí no tienes que sincronizar nada a mano: cada pedido nuevo y cada cambio llegan solos a Factulit mediante las notificaciones automáticas de Shopify.
La experiencia de uso vive en el panel de Factulit, no dentro del administrador de Shopify: tu tienda sigue exactamente igual y la facturación se consulta y se gestiona en un solo sitio, junto con la de cualquier otra plataforma que tengas conectada. Si además vendes con WooCommerce o PrestaShop, cada canal tiene su conexión y su serie en el mismo panel; puedes verlo en todas las plataformas.
Qué se sincroniza exactamente
Tres cosas viajan de tu tienda a Factulit, y ninguna incluye decisiones fiscales.
Pedidos, con desglose por línea. Fecha, referencia, moneda, totales e impuestos, y cada línea con su base, su tipo y su cuota, con los descuentos aplicados por línea y un total de comprobación para que el servidor valide que todo cuadra con lo cobrado.
Clientes. Los datos de facturación que tu tienda ya recoge. La identificación fiscal del cliente se valida y clasifica en el servidor; no añadimos campos a tu checkout ni cambiamos tu proceso de compra.
El estado de pago de cada pedido, en crudo. Shopify entrega el estado tal cual —pagado, reembolsado, anulado…— sin interpretarlo. Los siete estados posibles aparecen en tu panel y significan lo que tú decidas al clasificarlos.
La regla que gobierna todo lo anterior, la misma que en el resto de conectores: el conector envía hechos, la decisión fiscal la toma el servidor. La app no marca estados como finales ni decide si una venta es factura, anulación o abono. Esa clasificación se hace en el panel y la decisión final es del núcleo. Es lo que evita que dos tiendas con la misma configuración acaben facturando cosas distintas.
Cómo se gestiona una devolución en Shopify
Con honestidad, porque aquí las diferencias entre plataformas importan: en Shopify, la rectificativa se gestiona a través de la clasificación de estados, no de un automatismo de reembolsos.
Cuando reembolsas un pedido en Shopify, total o parcialmente, su estado de pago cambia —a reembolsado o a parcialmente reembolsado— y ese cambio llega a Factulit como un hecho más. Lo que ocurra a continuación depende de cómo hayas clasificado esos estados en tu panel: si les has asignado el papel de abono, el servidor toma la decisión fiscal que corresponda con el pedido completo delante. La emisión de la rectificativa se controla desde el panel, con el mismo principio de siempre: la tienda cuenta lo que ha pasado y la decisión fiscal es del servidor.
Dos apuntes que valen para cualquier plataforma:
- Una rectificativa no es «borrar la factura». La factura original es inmutable; la rectificativa es un documento nuevo, con su propio registro encadenado, que corrige a la anterior.
- El tipo depende de la factura original. Si la original era completa, corresponde una R1; si era simplificada, una R5.
Si las devoluciones son una parte importante de tu operativa, dilo al pedir el alta: revisamos contigo la clasificación de estados para que el circuito de abonos quede definido antes de activar la emisión.
Qué pasa si algo falla por el camino
En Shopify no existe una cola local en tu tienda por la misma razón por la que no hay nada que instalar: no hay código tuyo ejecutándose en ningún servidor. Los pedidos llegan a Factulit mediante las notificaciones de Shopify, y la robustez del envío a la Agencia Tributaria vive entera en el servidor.
Si la Agencia Tributaria no responde o rechaza temporalmente los envíos, la facturación no se detiene: los registros se encolan, se reenvían con espera progresiva y, cuando un registro se remite tras una incidencia, el reenvío se marca como tal, como exige la Orden HAC/1177/2024. Si un registro es rechazado con error, ves el código, la causa explicada en castellano y de quién es la corrección, porque no todos los errores los puede resolver el comerciante.
Preguntas frecuentes
Dudas habituales al conectar Shopify. Hay más en las preguntas frecuentes sobre VeriFactu.
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Los flujos de alta de factura completa y simplificada, anulación, anulación sin registro previo, subsanación tras rechazo y rectificativa están probados en el entorno de pruebas de la AEAT (Preportal), con última ejecución el 27/07/2026.
¿Buscabas la ficha del conector en lugar de la guía? Está en app VeriFactu para Shopify. Y si también vendes con WooCommerce, tienes su guía en cómo adaptar WooCommerce a VeriFactu.
Última actualización: 14/08/2026. Esta guía es informativa y no constituye asesoramiento fiscal ni jurídico; para tu caso concreto, consulta con un profesional. Fuentes normativas: Real Decreto 1007/2023, Orden HAC/1177/2024 y Real Decreto 1619/2012.
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